Arquitectura Virtual

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La realidad virtual y también la realidad aumentada (que son cosas diferentes aunque perfectamente complementarias) hace tiempo que existe, aunque su desarrollo ha sido lento, o mejor dicho con altibajos. Parecía que no había interés, o bien la tecnología necesaria para llevar a cabo la “realidad virtual” resultaba cara para los usuarios y poco práctica. 


Sin embargo, los teléfonos móviles (si es que se les puede seguir llamando teléfono a algo que ya casi no funciona como teléfono) se han convertido en computadoras personales, a tal punto que son realmente el concepto “personal” llevado al extremo de su significado.

A su vez, este pequeño dispositivo ya no puede ser más pequeño, no porque la tecnología no lo permita sino simplemente porque necesitamos ver a través de él. Es una interfaz de comunicación y entretenimiento. Entonces, en vez de reducir su tamaño, cambia su espesor, hasta que dentro de 5 ó 6 años (incluso antes), termine teniendo el espesor de una tarjeta de crédito. 

Pero de manera inversamente proporcional, el aparato personal conocido como celular, móvil o smartphone ha ido incrementando sus posibilidades técnicas. Puede convertirse en un termómetro, un gps, una agenda, y ahora también en un visor de Realidad Virtual o Realidad Aumentada, o cualquier cosa que nos interese. 

Esto, unido a su capacidad de estar siempre conectado a Internet abre un espectro de posibilidades infinitas.


Cuando un teléfono cuesta 700 euros, resulta caro, cuando lo que tenemos es una computadora personal de alta prestaciones que entra en nuestro bolsillo, entonces tiene más lógica su precio. Es verdad que existen aparatos de altas prestaciones a precios “razonables”, pero al final, están los que “inventan” la tecnología y los que simplemente intentan ofrecer lo mismo, más barato. 

Samsung es sin dudas uno de los fabricantes más sorprendentes en este aspecto. Pero no el único. Una de sus grandes apuestas es por el mundo virtual. Un mercado enorme que incluso parece mucho más interesante que la tecnología 3D de los televisores. 

Hay mucha gente que se podría sorprender al decir que las películas con efectos 3D ya se utilizaban en la década del 50 (¡1950!). Si, era rudimentario, y no fue hasta la década del 80 cuando se vuelve a intentar su comercialización y aparecen una serie de títulos muy conocidos. Pero tampoco tuvo demasiado éxito. 

Este tipo de tecnologías que podemos disfrutar en el cine, al final llegan a los hogares con televisores cada vez más económicos y sofisticados. Pero al final, si bien se pueden ver películas en 3D en casa, lo cierto es que tarde o temprano las migrañas aparecen. El cerebro no parece llevar bien lo de ver 3D “artificial”. Al menos a mí, claro. El furor de las teles en 3D casi está mermando. Como toda moda de hoy día que dura lo que tarda en aparecer la siguiente tecnología. 

Si el 3D apareció en la década del 50 en USA, a casi 70 años de entonces, da la sensación que todo ha evolucionado de manera lenta ¿no? Sin embargo, con la aparición del Iphone, que lo cambió todo, y las redes sociales. Las tecnologías de servicios han evolucionado a una velocidad de vértigo. Sin dudas. Google, y su buscador universal, incluso están cambiando su política de indexación para darle prioridad a aquellos contenidos que estén preparados para dispositivos móviles. Entonces, la computadora personal, se hizo móvil, y se conectó a la nube para darnos más recursos y conectarnos. 

La construcción, que sigue siendo el área donde todo va a una velocidad distinta, por diferentes motivos. Si bien la tecnología y su velocidad de desarrollo llega a todas las áreas de nuestras vidas y servicios de nuestro entorno, en la construcción todo parece ir más lento. Mucho más lento. Parece “ajena” a las modas.

Es verdad que algún edificio, o ciudad, aparecen cada tanto en el escaparate mundial por mostrar algo singular. Pero “sólo” es eso, singularidad y difícil de convertir en estándar. 

El BIM es algo que apareció como “una moda” pero que se va consolidando a pasos agigantados. Aunque siempre está la discusión casi infinita sobre que es BIM. Incluso la manera en que se va imponiendo parece ajeno a un verdadero cambio. Por momentos, hay tantas cosas que se dan por hechas, o como si ya existieran, y no sólo que no existen, sino que parecen más ciencia ficción que realidades tangibles. 

Sin embargo, también hay gente que tiene una buena intención y que se suman al cambio. Este nuevo “modelo” implica modificaciones en toda la estructura de la construcción, que debería empezar por los fabricantes. Pero no hablo de los fabricantes de software, sino de los fabricantes de componentes para la construcción. Lo que se está haciendo, en muchos casos, es correr hacia un lado, sin saber a donde se va. Departamentos de Marketing que ven posibles nichos donde vender más, y que hablan con departamentos de marketing de empresas que les ofrecen medios para vender más. Entonces lo que hay es una empresa que vende un lugar donde alojar “objetos BIM”, a cambio de obtener estadísticas y datos, que le serviría a los fabricantes para mejorar sus productos. Luego en la práctica, no se ha creado nada. Muchas veces sólo son bloques en 3D con información 2D, y poco más.

Es verdad que hay webs que ofrecen objetos BIM con información, otra cosa es de que sirve esa información. O a quien le sirve. ¿Se puede confiar en la información que contienen? Algunos objetos por no tener, no tienen ni precio de venta al público. ¿Sería lógico suponer que el precio es correcto si lo tuviese?, cuando hablamos de objetos para ser usados en diferentes lugares del mundo, donde los precios difícilmente sean los mismos, o quizás ni siquiera ese objeto se pueda servir en “todo el mundo”. 

Se puede considerar acaso que las especificaciones térmicas cumplen normativas “universales”, o sólo locales o regionales. Al final es un buen comienzo, pero no es diferente a lo que ofrece SEEK de Autodesk desde hace muchos años, y si bien tiene un gran catálogo de objetos carecen en su mayoría de valor real como BIM. Apenas son objetos y poco más. Es decir, bloques 2D/3D vacíos o con datos insuficientes. 

Empresas como IBM, Google, CISCO, podrían ser un gran aliado para el mundo de la construcción para crear tecnologías “intercambiables” que permitan a los fabricantes crear componentes 2D/3D asociados a datos que sean atemporales, o mejor dicho, administrados de una manera “universal” por los fabricantes, sin importar quien los aloje, quien los comparta, sino creando un nuevo sistema híbrido para unir objetos virtuales y objetos reales, desde el punto de fabricación. Control directo, sobre los objetos creados, desde la “cinta de montaje”, hasta completar el seguimiento de la vida útil del objeto. ¿Imposible? Ya existe la tecnología para hacer esto posible. Sólo que muchos están buscando soluciones para hoy, en vez de pensar en soluciones para mañana. Es la necesidad de vender, antes que la necesidad de cambiar algo. 

Por otro lado muchas normas son leyes implantadas por políticos, que carecen de información técnica, o conocimiento suficiente para tener una visión propia. “Sólo” son el instrumento para crear leyes, apoyados por un sistema de expertos asesores, que muchas veces forman parte de fabricantes de software. Entonces, el resultado, se puede acercar demasiado a los intereses de los fabricantes de software, en vez de analizar que problema tiene la construcción y buscar soluciones para ellas. Esas cosas que salen de una “mesa de expertos”, deberían salir de investigadores “autónomos” que trabajen en universidades, creando nuevos modelos científicos, avalados por el estado, para crear modelos y soluciones científicas, que pertenezcan a todos. Es más lento, sí. Pero sería un modelo creado por las personas más adecuadas y pensando en soluciones a largo plazo. Personas que sean capaces de hacerse una pregunta, e investigar su respuesta, para que se pueda aplicar. Entonces se crean leyes, con base científica y los fabricantes de componentes de la construcción, como fabricantes de software se adaptan a ellas. No al revés…

Está faltando algo que una lo virtual a lo real. Y va más allá del software, o de la web donde descargarlo. Incluso va más allá de quien va a crear ese objeto. Falta un eslabón que lo una todo. 

Sin embargo, otras áreas y muchas veces gracias al entretenimiento, terminan ofreciendo tecnologías que pueden ser utilizadas en áreas técnicas. La realidad virtual está claro que tiene un amplio abanico de posibilidades en juegos y entretenimiento en general. Mientras consolas como la Xbox y Playstation necesitan convivir en el mismo nicho de mercado, y pelear por el mismo tipo de usuario, llegamos a extremos donde jugadores pueden llegar a tener las 2 consolas, y dependiendo del juego puedan preferir una u otra. El éxito de los juegos en primera persona ya sean de lucha, guerra, o deportes hacen que las empresas piensen en el siguiente reto, la siguiente solución para la inmersión total. Desde el principio estaba claro que llegaríamos al punto de colocarnos unos cascos de realidad virtual. Incluso la industria porno lo ha aplicado casi de manera instantánea, a la vez que empresas como Netflix ofrecen un catálogo flotante de categorías. De momento no tienen contenido pensado para la inmersión, pero ya están realizando sus primeras pruebas. 

Empresas como Oculus Rift ofrecen gafas para usar a través del PC, incluso la consola, a la vez que Samsung nos trae esta tecnología para usar con sus teléfonos. ¿Acaso han ganado a Apple esta vez?

Lo que veremos ahora, será una carrera desenfrenada por esta tecnología. Cuando Gerard Piqué utiliza Periscope, seguramente no está siendo consciente que eso mismo será lo que verán muy pronto las personas a través de sus gafas de realidad virtual. Ya no sólo podremos ver la fórmula 1 con varias cámaras, incluso una ubicada en el monoplaza, sino que podremos hacer algo que Alonso no puede, como es posicionarnos exactamente en su casco, y girar para ver quien viene detrás. Será la inmersión total, y todos podremos ir en primera persona junto a un campeón del mundo. Probablemente esto lo veamos por primera vez en los juegos olímpìcos, dentro de 4 años en Tokio 2020, y luego en el mundial de fútbol del 2022, y quizás unas primeras pruebas en 2018. La cuestión es que esa tecnología ideal para el entretenimiento, nos permite aplicaciones técnicas increíbles, como recibir asesoramiento técnico, de un cirujano especialista, inmerso en la misma operación que su colega a miles de kilómetros de distancia. Pero también, lamentablemente tiene usos bélicos, con robots y drones que son teledirigidos por pilotos en tierra. Aunque la misma tecnología nos permitirá conquistar Marte. 

Todo esto, que parece futuro, ya existe. Ya llegó. Samsung dio un paso enorme al ofrecernos un medio más de entretenimiento. Seguramente el paso más importante de todos, como es la inmersión total. Y ayer, 5 de Abril del 2016 Lumion nos ofrece la versión 6.3 que incluye la posibilidad de crear entornos panorámicos de inmersión total. Por lo tanto, de una manera sencilla, y casi instantánea podemos crear entornos panorámicos y visitables de nuestros proyectos arquitectónicos, para luego enseñárselos a nuestros clientes. ¿Se imaginan la sorpresa de vuestros clientes?

¿Qué es lo siguiente? Por supuesto que lo siguiente será conseguir entornos “de profundidad” y la posibilidad de interactuar con los objetos virtuales. ¿Cuánto falta para esto? Lo cierto es que ya se está trabajando en estas tecnologías. El futuro, amigos, ya llegó… y pronto tendremos incluso cámaras 360 que cambiarán para siempre todo lo que usamos a diario…

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