Autodesk Revit

Ventana al futuro

Recuerdo una primera reunión que tuve con Joaquín Herrador en las oficinas de AsuniCAD en Barcelona en 2002, cuando él llevaba Arquitectura en esa empresa (hoy día dirige un departamento importante de Techdata – Datech). 

Hablamos de muchas cosas y en esa conversación surgió un término que hasta ese momento tenía otro concepto para mí: el futuro. Mi interés por aquel entonces era saber lo que se cocinaba en las hornallas del futuro del software de España, especialmente porque decir AsuniCAD es hablar de McNeel Europe (Rhino, Flamingo, etc.). 

Además, por aquel entonces gozaban de ser desarrolladores de Autodesk y creaban aplicaciones para AutoCAD y Architectural Desktop (como se llamaba entonces AutoCAD Architecture). Él me hizo comprender que entonces, hablar de futuro en informática, implicaba los términos corto plazo como 2 años y a largo plazo 5 años. No había más futuro predecible que ese, sentenció. 

Lo cierto es que seguí pensando y llegué a la conclusión de que en realidad, hablar de 5 años, era pura ciencia ficción, ya que crear algo hoy, para que funcione en 5 años, implica una serie de mecanismos externos imposibles de preveer. 

Si funciona, estará más ligado a la suerte que a la visión de futuro. Es imposible, preveer, lo que ocurrirá en 5 años ya que hay áreas más “duras” cuya curva de crecimiento tiende a ser previsible, pero es imposible abarcar todo. 

Hace unos días aparecen cada vez más noticias sobre Google y sus ya, famosas, gafas de realidad aumentada. No es una noticia nueva, ya que se conoce de su existencia desde hace algún tiempo, probablemente 2 años. Lo cierto es que resulta fácil, o al menos creemos que así lo es, cuando pensamos en el futuro inmediato porque rápidamente tendemos a explicarnos lo que creemos va a suceder. Pero lo cierto es que no somos capaces de ver cosas más allá de las que conocemos o hemos leído. Si viéramos otras cosas, entonces deberíamos trabajar en ellas porque quizás estemos inventando algo nuevo. 

Nota: Este artículo fue escrito en Marzo del 2013, y a tan sólo 2 años de ello, ya hablamos de las gafas de Google en pasado, ya que su éxito murió antes de salir al mercado de manera masiva. Aunque hoy día ya se habla de un nuevo re-lanzamiento, está claro que incluso el futuro puede ser modificado por la propia necesidad del presente. Nadie quiere llevar gafas para leer, ni para ver correctamente, ¿porque llevar gafas con información de cosas que no necesitamos? Es probable que este “artilugio” encaje en un futuro cercano, pero de momento la gente compra teléfonos muy inteligentes para usar WhatsApp así que el propio mercado condiciona directamente su uso.  

Pensemos en teléfonos móviles. No hablo de los ’80, ni los ’90, ya que pasamos de un teléfono mochila, a un teléfono de tamaño “ladrillo” a un formato muy pequeño. No se podía reducir más el teléfono, no porque la tecnología no lo permitiese sino simplemente porque debe poder ser operable por un humano. Pero si pensamos en telefonía móvil, hemos pasado de un teléfono cuya función más sofisticada era enviar un SMS, a convertirse en una computadora de bolsillo. Si pensamos, hacemos más cosas con ellos que son comunes en una computadora que en un teléfono. Es algo así como, ah, también sirve para llamar. 

En definitiva, lo que tenemos hoy día es una computadora de bolsillo que permite hacer llamadas. Quizás, sería razonable pensar, que el futuro del teléfono móvil, pasa justamente por no ser más un teléfono, y me refiero al hecho de tener que depender de una compañía telefónica. Cuando eso ocurra, el teléfono en sí, desaparecerá, aunque eso no significa que desaparezcan las comunicaciones, todo lo contrario, se harán más complejas y gratuitas. 

Nota: Es interesante releer este artículo que escribí en Marzo del 2013, porque hoy día se ha vuelto común estar comunicados 24 horas a través del Smartphone sin realmente usarlo como teléfono. WhatsApp se ha convertido en una herramienta más de uso diario. Aunque al momento de escribir este artículo originalmente la aplicación ya tenía más de 1 millón de usuarios, fue un año después cuando dio el salto masivo que originó la posterior compra de Facebook.  

Parece ciencia ficción, pero lo cierto es que Tuenti lo viene haciendo desde hace un tiempo, y según tengo entendido les va bien. En telefonía Blackberry planteo hace 10 años una forma distinta de teléfono, un PDA que permite hacer llamadas y estando conectado a Internet. Recuerdo, la presentación de AutoCAD 2005 en Madrid, donde una representante de Autodesk estaba sentada en una mesa y no dejaba de recibir emails en su teléfono. No es que fuera la primera vez que lo ví, sino que era la primera vez que pensé, Dios, lo que deben pagar de Roaming. Pero bueno, era Autodesk y se lo podía permitir. La cuestión es que en ese momento, pensar en un Iphone era inviable. Los teléfonos, querían parecerse a ese modelo de Blackberry 8310 (o muy parecido). En el momento que sale a la luz el Iphone, todos los teléfono han empezado a parecerse. El paso siguiente ha sido que el teléfono crezca, y se transforme en un Tablet. Pero ahora tiene un problema. O es una computadora o es un teléfono, y no me refiero a que en realidad dentro lleven lo mismo, sino que su tamaño vuelve a ser el de un “ladrillo” por “culpa” de la pantalla, esta vez. Por lo tanto, el tamaño vuelve a ser un drama a resolver. Al final, el teléfono ha crecido y ahora o llevamos un portátil, un teléfono mini computadora o un tablet. Quizás no sería raro pensar en que muchos transportes públicos, podrían tener pantallas donde uno pudiera proyectar la información de su teléfono y así evitarse tener que estar transportando una pantalla, y sólo transportar la minicomputadora. 

En un avión sería muy práctico, porque no tendríamos que ver siempre las mismas películas. Claro, si nos quedamos sin pantalla, dependeremos siempre de encontrar una, y lo cierto es que la minicomputadora, no tendría ningún sentido de existencia ya que la mayoría de las cosas que realiza dependen de hardware externo y no interno. Así que en realidad bastaría con que podamos acceder a nuestra cuenta en la nube, para que se carguen nuestras aplicaciones (en un hotel, por ejemplo), al llegar podríamos acceder desde la tele a nuestra cuenta en la nube y usarlo como “comunicador” por no usar la palabra teléfono que parece algo antigua en este futuro imaginario. Ahí es donde las gafas parecen el hardware lógico que debería nacer para cubrir ese aspecto. Una gafas permiten intimidad para ver o comunicarse con quien desea sin que sea visto por otras personas. Claro, al ser de realidad aumentada, lo cierto es que contendrían información de lugares. Al caminar por la calle, y ver una pizzería en la acera de enfrente podríamos saber, antes de cruzar la calle, su horario, el teléfono, grabar su posición para agendarlo para otro día, o simplemente conocer su carta y realizar un pedido antes de llegar a pasar por la puerta. Esto, en realidad, es un futuro que no está muy lejos. Sólo hay que combinar un buscador, una red social, y un hardware adecuado y, lo cierto, es que todo esto ya existe. Por lo tanto, es un futuro lógico que llegará, como mucho en 5 años. Porque no somos capaces más allá de ese tiempo. Aunque creo, que lo más divertido de este ejercicio del futuro es pensar en no necesitar un hardware ya que en realidad estamos rodeados de él y sólo falta conectar “algunos cables”. Pongamos algunos ejemplos. El coche que funciona sólo, ya existe, el coche que aparca sólo está en cualquier ciudad del mundo. Coches eléctricos, se espera que crezcan de manera exponencial en un futuro inmediato. Pero lo cierto es que en los coches, lo que no ha cambiado demasiado es un elemento que nos parece cotidiano y si, lo pensamos, muy antiguo. 

El limpiaparabrisas. Ese aparatejo no ha evolucionado absolutamente nada, está ahí y hace su circuito cada día de lluvia. No ha cambiado, porque el cristal no ha cambiado. Cuando el cristal deje de ser un vidrio y se transforme en una pantalla de realidad aumentada, muchas cosas no tendrán sentido. El limpiaparabrisas desaparecerá, ya que gracias a la realidad aumentada se podrá ver una “realidad mejorada”. Si el coche pasa al estado automático, entonces quizás entremos en modo “publicidad” donde todo lo que veamos a través del cristal esté relacionado con información de los pueblos, lugares de interés. Imaginense que están haciendo Barcelona – Madrid en coche. A la altura de Zaragoza, comienza el hambre. Así que se ordena al coche que de información sobre restaurantes. Esto lo podemos hacer hoy día con nuestro GPS, así que otra vez, estamos ante algo que ya existe, sólo que cambia la manera en que se puede acceder a esa información. No necesitamos gafas, sólo necesitamos que nuestro entorno se transforme en un hardware. Entonces, nuestro coche, nos dara información de los restaurantes. Usaremos filtros, de precio, de tipo de comida y al final, cambiaremos el rumbo a ese lugar. La cuestión, es que todo esto está muy cerca. Dependerá de las condiciones del mercado si sale antes o después. Por ejemplo, el gran medio para la publicidad son los transportes públicos. Si estuviéramos viajando en un autobús, en un futuro cercano, quizás en los cines estén dando la película Shrek 8. No sería ninguna locura ver, al pasar por fuera del cinero, que los personajes de esa película, están caminando por la acera, ya que la realidad aumentada podría hacer que un personaje adquiera los movimientos (cinética inversa) de las personas reales que pasen por allí. Así, a través del cristal del autobús se convertirían en los personajes de la película. Incluso, si fueran a visitar el casco antigua de una ciudad, podrían usar, las gafas, para ver transformado su entorno y visualizar el medioevo “sobre impreso” a los objetos y personas que nos rodean en un entorno real.

Esto, quizás supere los 5 años de futuro, pero también llegará. Sólo hay que ver que una Xbox, es capaz de capturar nuestros movimientos en tiempo real y traspasarlo a un objeto virtual. Con lo cual, insisto, cualquier cosa que imaginemos del futuro, siempre estará basado en cosas que conocemos, siempre. Incluso los genios, que imaginan aparatos, siempre terminan llegando a una solución viendo su entorno más inmediato. Sólo que a veces es uno quien lo ve antes que otro. Pero nuestro futuro está a nuestro alrededor, sólo que aún no lo hemos visto.

Milton Chanes

IMPORTANTE: Este artículo fue escrito originalmente el 13 de Marzo del 2013 y hoy, 23 de Febrero del 2015 he agregado 2 notas. Es divertido imaginarse el futuro, escribirlo, y luego pasados los años volver a leer nuestras propias palabras. Algunas cosas que dan rápidamente antiguas y aparecen otras nuevas. Por ello vuelvo a publicar este artículo con el afán de volver a releerlo en 2 años y ver que más a cambiado de nuestro entorno. ¿Seguiremos usando WhatsApp? ¿Volverán las gafas de Google? ¿Ya tendremos en nuestras carreteras coches que se conduzcan sólos? Será divertido retomar este tema en 2 años. ¿A que sí?


Aquí les dejo algunos vídeos sobre como ven el futuro algunas empresas

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