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Blockchain y el BIM

El Bitcoin, y especialmente su tecnología basada en bloques de información, ha propuesto una manera distinta de crear proyectos basados en base de datos. La tecnología Blockchain permite que todas las transacciones de una red sean transparentes y no se puedan modificar. Haciendo que los datos no sólo estén distribuidos en millones de lugares, sino que además, son seguros, y transparentes.

Más allá de si la criptomoneda termina siendo legal y de uso corriente en el futuro, la cuestión es la tecnología que nos ha aportado al futuro que estamos construyendo basado en información. No sólo ha dado lugar a más criptomonedas, sino que las aplicaciones son infinitas. El Internet de las cosas implica la comunicación entre aparatos, que básicamente crearán información, o leerán información que alimentarán de alguna manera a sistemas de inteligencia artificial. El Blockchain juega un papel fundamental en la construcción de este escenario, y es fundamental para el trabajo que pueda haber detrás del BIM.

En BIM, según el modelo de Reino Unido, está dividido en diferentes niveles (Level en inglés) y dentro del “Level 3” pretende que todas las partes (creadores, propietarios, empresas de servicios, etc) trabajen juntos sobre un mismo modelo de información, para luego crear niveles más profundos de colaboración. Para ello, el Internet de las cosas, y el BIM se unen haciendo que el hardware y el software que forma parte de una vivienda y por ende del edificio tome información de ese modelo virtual, a la vez que alimenta de información de uso de los objetos reales. Para todo esto hace falta otro nivel distinto de comunicación (y que ya se está trabajando) como es el 5G.

Ahora, el Internet de las cosas ¿existe?. Sí, lo cierto es que ya existe. Otra cosa es que no seamos conscientes de ello, porque se ha ido fraguando de una manera “transparente” para bien y para mal. El nuevo escenario en el que nos vamos a mover implica muchos beneficios para la industria, e incluso para los estados, que deberían volver en beneficios directos a los ciudadanos. Otra cosa es como, y que controles reales habrán sobre la información que viaja de un lado al otro.

Hoy día, un simple “escáner” (de esos que tienes en tu escritorio) si está conectado a Internet, es capaz de hacer cosas que no te imaginas. Por ejemplo, si escanéas un billete de dólares o euros, automáticamente sale una alerta en algún lugar de Washington. Así, algo inocente pero a su vez que puede traer consecuencias importantes genera una alerta automatizada. Para ello, un chip debe tener la suficiente capacidad para detectar cuando un elemento a escanear puede ser legal o no y luego informar. Pero ¿es legal eso? ¿Cuál de las 2 acciones es más ilegal?

Lo cierto es que el Internet de las cosas ya ha comenzado. La red de comunicación de empresas como Securitas Direct, combina Internet con la red ATN para que sensores, y alarmas se conecten con equipos de vigilancia. Hoy día un operador se pone en contacto con el cliente para asegurarse que todo va bien, a la misma vez que es capaz de abrir audio o vídeo si fuera necesario. Al final, son una empresa que protege a sus clientes. En un futuro no muy lejano una inteligencia artificial podría ser capaz de abrir audio y vídeo, y de manera privada poder establecer si se corre algún peligro o no. Sin necesidad siquiera de que el cliente explique su problema. Esa inteligencia podría evolucionar a un sistema de escaneo en zonas donde por estadística se espera que existan atracos, o violaciones de la seguridad privada. Hablo de una inteligencia capaz de escanear usando el “futuro”, pero por Snowden sabemos que esas cosas ya existen. Incluso, que tras una alerta de robos u otros delitos, el sistema inteligencia escanee la zona durante algún tiempo de manera automática buscando posibles clientes con problemas. Al estar una inteligencia artificial detrás de esa acción, no habría humanos interviniendo salvo hasta que la AI comunique un problema.

La cuestión es… El BIM no sólo ya forma parte del día a día de muchos estudios de arquitectura e ingeniería del mundo, aunque sólo es la punta del iceberg de algo que supera nuestra imaginación y que cambiará por completo nuestro entorno más inmediato en los próximos años. Cuando observamos las tecnologías que ya existen en nuestro entorno, aunque se estén aplicando a áreas distintas, podemos tener una visión global de como se irán conectando, y creando nuevos entornos que veremos como algo común en los próximos 2 a 5 años. Nuestro mundo será muy distinto en los próximos 20 años, con computadoras cuánticas, y entornos de creación basados íntegramente en la nube. Pero lo que está claro es que nuestros aparatos ya están conectados. La IOT (Internet Of Things) ya ha comenzado, y el BIM será la interfaz virtual donde se almacenará la información de los elementos reales. El BIM es el software, cuando nuestra vivienda, edificio o ciudad, será el hardware de este nuevo entorno. No es futuro… esto ya ha comenzado.

El Blockchain tiene la capacidad de vincular de manera indeleble componentes digitales en modelos 3D con sus homólogos físicos en “el sitio”. Los componentes “físicos” que estuvieran equipados con microchips conectados a Internet se pueden rastrear de forma segura en Blockchain, desde el almacén del fabricante hasta su ubicación final en un edificio. Aquí es donde una empresa de servicios que conecte dichos componentes cumplen un papel fundamental. Al tener en el mercado objetos que están trabajando y que envían información al fabricante, éste podría crear repuestos, y la empresa de servicios realizar un seguimiento de manera remota, sabiendo de antemano cuando un componente está trabajando mal, para fabricarlo y cambiarlo. Reduciendo de manera directa el proceso de residuos y emisiones de carbono asociadas a la sobre producción de piezas y el uso extra de materiales para ello. Lo que garantiza una fabricación más eficiente. Lo cuál nos lleva incluso a la fabricación directa de partes a través de impresoras 3D, en un lugar más cercano, evitando la logística del traslado de una pieza. Eficiencia, y mejora de los costes en todas las etapas de producción.

Cuando se utiliza Blockchain (cadena de bloques) para el seguimiento de productos, los datos estarían disponibles de manera transparente para todas las partes interesadas, desde el fabricante, distribuidor, instalador y cliente, a diferencia de los métodos actuales donde los datos sólo son controlados por una única empresa, como puede ser el fabricante.

En el presente, los proyectos BIM buscan compartir el modelo a través de la nube, donde toda la información del proyecto de construcción es cargada y almacenada, para que sea accesible a todas las partes que forman parte del proyecto, lo que lleva el nombre de CDE (Common Data Environment). A día de hoy, los CDE plantean grandes problemas de seguridad y vulnerabilidad frente a los hackers. Por ello, la integración del BIM en un sistema de almacenamiento Blockchain crearía un modelo descentralizado, y por lo tanto “invulnerable”, aunque habría que crear quizás un entorno híbrido entre los sistemas actuales basados en la nube, y los datos almacenados en bloques.

Será cuestión de meses, que podamos ver soluciones de este tipo…

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